viernes, 7 de septiembre de 2007

Levántate


Levántate.
Levanta tu mirada por sobre la sombra que te ha dejado el olvido,
Recoge tu sueño más profundo y hazlo la línea que rasgue las paredes que se levantan frente a tus ojos cada vez que quieres liberarte.
Levántate, toma tus sentidos y deshace la realidad.
Concibe lo imposible en cada instante, resuelve lo indescifrable en solo un pestañear.
Salta, cae y deshójate,

Levántate una vez más para volver a nacer.


lunes, 27 de agosto de 2007

La voluntad del fuego


Estoy situado en cualquier lugar, en cualquier parte de la búsqueda. Estoy solo y tengo frío. Mis pies cansados han sentido los días duros, y el agraz con que se ha mostrado el camino hace que me vuelva a aprestar. En verdad he tenido momentos donde la confusión se ha querido convertir en la predadora de mis sueños, el olvido se ha querido adueñar de las horas y la esperanza. La pena parece dejarme desnudo frente a las puertas de la tristeza.
Intento llegar a alguna parte, mi mente intenta recordar, pero sólo aparecen fantasmas y escondites, refugios que ya no existen, pliegues de la memoria donde el miedo parece habitar.
Entonces llega el momento de las preguntas, pregunto quién realmente soy, dónde me están llevando mis pasos, pregunto por el sentido del existir, también pregunto si realmente se puede existir. Grito con todas mis fuerzas, pero sólo escucho el silbido del silencio, sólo la nada más cómplice de todas.

Me siento en cualquier lugar, en cualquier lugar de la tristeza. Enciendo una pequeña fogata para quitarme un poco el frío. De pronto, sin previo aviso, mi boca comienza a hablar con voluntad propia: sólo habla sin importar que nadie responda, ella renuncia a la expectativa de que alguien responda. Habla sin descansar, habla hasta que se ha ido el miedo y la vergüenza por completo; habla al viento y a nuestros pies, al frío y al dolor, habla a todo. Siento algo de locura, pero a estas alturas ya nada importa, a estas alturas ha dejado de importar todo. Sólo ha quedado la nada.

Entonces mis ojos toman la voluntad y ellos me dirigen al fuego, siguen sus movimientos con detención hasta sentirse dentro de él; mis oídos se hacen otros y escuchan constantes crujidos, hasta que la voluntad pasa hacia el corazón y entonces logro sentir su calor y bravura, entonces logro sentir su voluntad. Ahora me levanto nuevamente, y con sentidos nuevos miro a esta nada que nos desafía y le respondo:

La voluntad del fuego es irrefrenable, cuando vislumbra su propósito (que es igual al continuo sobre la línea de la intensidad), él se hace uno con los elementos, se confabula con el viento y con cada instante de nuestro presente hasta alcanzarnos, estemos donde estemos. Por más que nos refugiemos en el pliegue de nuestros miedos, la voluntad nos alcanza y nos revela; nos toma para llevarnos, para cruzar fronteras. Nos toma y nos deja para que nosotros mismos decidamos si el viaje es sueño o realidad.

martes, 14 de agosto de 2007

Un ave se atrapa en nuestras manos


Un ave se atrapa en nuestras manos.
Conservar un secreto ya sabido es transformar nuestro hogar en laberinto, nuestros muebles en olvido y nuestro jardín en la sombra. Conservar un secreto no sabido es lo que nos impulsa a desprendernos de él.

Lo que está dado lo es en su propia revelación; la palabra deja su vestidura para convertirse en paloma al mismo tiempo que deja las manos que la impulsan.

lunes, 6 de agosto de 2007

El secreto de la nube


La nube ignora por qué se desplaza en una determinada dirección, y a una velocidad específica, siente un impulso...ese es el momento.
Pero el cielo conoce las razones y las configuraciones que hay detrás de todas las nubes, y tú también las conocerás cuando te eleves a la altura indispensable para ver más allá de los horizontes.

(Manual del mesías de todos llevamos en nuestro corazón)

miércoles, 25 de julio de 2007

La visita de la simpleza


Siempre que nos creemos despiertos y lúcidos, algo sucede para demostrarnos lo contrario, para mostrarnos que nuevamente nos estamos mordiendo la cola, que olvidamos una vez más que somos parte de un latido, del pulso de un planeta, de un gran sueño colectivo del que somos parte y unidad, intensidad y ciclo, pasos pequeños, besos humanos para la inmensidad.

Es entonces que notamos la presencia de simpleza, quien nos llama desde con cariño desde su hogar, esa vieja sabia en su edad que nos sonríe siempre paciente para darnos un golpecito y hacernos regresar.

martes, 17 de julio de 2007

Alegría de soledad


Hoy sabemos que caminamos solos.
La inmensidad de los ojos sonrientes deja su huella en el andar lejano y desprendido.
Las estrellas se transforman siempre en mar faros que conducen ilusiones con antorchas de otros tiempos.
Caminamos solos al encontrar esa otra vida de ensueño que descubre tras la niebla un fruto ágape del alma.
Lo sabemos en su transparencia.
Desde la sencillez de un ave errante hasta la noche de los oídos.
En una lágrima madrugar, el fluir de sus puertas que se abren.
En su callar.
Lo sabemos aunque no recordemos y creamos no saber.


jueves, 5 de julio de 2007

La fibra del conocimiento siempre está a nuestro alcance


El Espíritu siempre tiene sus puertas abiertas. En todo momento y siempre frente a nuestros pequeños ojos, tenemos posibilidad de encontrar una gran biblioteca de conocimiento y sabiduría, una fuente de filamentos ambarinos que se manifiestas a través del silencio y el desprendimiento de si; sólo debemos dar un paso hacia este portal, un salto de fe hacia lo desconocido, caminar por un sendero nuevo, abrir nuestro corazón y dejar que éste se llene con los más profundos sueños y visiones, permitir que se llene de un arcano susurro mágico, una voz que habla a nuestro interior, que habla de lo que alguna vez fuimos, y que también, de lo que tenemos posibilidad de recuperar.