sábado, 19 de marzo de 2011

Ondulaciones


Cuando sucedemos,
Las modas y las tendencias se convierten sólo en ondulaciones que vemos pasar por el río,
Cuando sucedemos,
Nuestras alas se abren y nuestra predilección es ahora dejar de aferrarnos
Para hacernos hacia la nada,
Donde estamos aquí y también en otro lugar.


Algunas veces, las ondulaciones crecen un poco más
Y nacen vórtices del agua
Entonces muchos caen en ellos
Y también caemos,
Y dentro del vórtice, a veces el latido se empieza a olvidar,
No por causa de esa parte del camino,
Sino por dejar de recordar lo que es.
La mente hace el remolino;
Olvidamos la ondulación,
Perdemos el movimiento,
Y dejamos de danzar.

Olvidamos y el olvido pasa a ser el flujo de las cosas,
Una pared que arrastra hacia la tristeza
Y que extrañamente compele a seguir parado ahí,
Sin saberlo,
Creyendo pagar una inexistente deuda
Recreando la ilusión de una culpa extraviada
Sin saberlo,
Dentro del remolino,
Donde todo parece confuso y frustrante,
Dentro del remolino,
Que sólo es el desvarío de una idea
Que disuelve el tiempo
Y que sólo se piensa a si misma
Sin dejarnos estar.


Todo parece sin conectar los sentidos
Hasta que del silencio se despierta lo cautivo
Es nuestra señal
Una pequeña diferencia dentro de un giro,
Un gesto,
Un color
Una voz,
Una palabra,
Lo más pequeño y lo más infinito
Más que suficiente para hacernos recordar;
El aroma
La respiración
Que nos trae de regreso
Donde el remolino sólo es lo que que inevitablemente se deshace
Para dejar al agua soñar,
Donde las cosas ya no son cosas
Solo sucesos,
Como nosotros
Explorando las ondulaciones
Y el anhelo de nuestro andar.



2 comentarios:

alma dijo...

Cuando sucedemos perdemos la fijeza

alma dijo...

Recordé aquella antigua canción de Battiato, en la que buscaba un Centro de gravedad permanente

Por cieto, te he escrito a un par de correos tuyos que tengo por ahí pero no van